Entender la historia para hackear el futuro

Trabajar en el área de nuevos negocios dentro de una agencia creativa tiene una magia que pocas veces se percibe desde afuera.

La mayoría de la gente piensa que este rol se reduce a vender servicios, diseñar credenciales o cerrar acuerdos comerciales.

Pero en el día a día, muchas veces se parece mucho más a entrar en mundos completamente distintos entre sí.

Porque detrás de cada marca que toca la puerta de Ojo de Pez hay mucho más que una necesidad de comunicación. Hay una historia, un recorrido, dinámicas internas, personas con nombres propios, frustraciones, expectativas, miedos y una enorme intención de crecer.

Y cuando realmente lográs ver eso, la perspectiva cambia por completo.

Con los años entendí que la estrategia no es un documento frío ni una receta universal que se le impone a un cliente. Para mí, hacer estrategia es sobre todo un ejercicio de escucha profunda. No podés pensar el futuro de una marca sin entender primero dónde está parada hoy.

Qué logró construir hasta ahora y qué desgaste le dejó el camino.

Cómo funciona su equipo y cómo toman decisiones. Porque hay empresas súper estructuradas y otras muchísimo más intuitivas.

Qué experiencias anteriores los agotaron.

Qué nivel de inversión pueden sostener realmente.

Cómo ven a su competencia.

Hacia dónde quieren crecer.

Y muchas veces también, qué tan saturados, desordenados o perdidos se sienten internamente.

Ahí es donde empieza de verdad el trabajo.

Porque muchas veces una marca llega pensando que necesita una gran campaña, cuando en realidad lo primero que necesita es claridad. O foco. O identidad. O simplemente entender por dónde arrancar.

Y creo que una de las partes más valiosas de este trabajo es justamente poder ayudar a ordenar todo eso.

Por eso cada vez creo menos en las fórmulas prefabricadas y más en las estrategias construidas desde el contexto real de cada empresa. Porque no existen recetas universales. Existen marcas distintas, equipos distintos, momentos distintos y necesidades completamente diferentes entre sí.

Y justamente desde ahí nace una parte muy importante de cómo trabajamos en Ojo de Pez.

Nuestro proceso de Brand Belief no arranca pensando campañas ni bajando ideas porque sí. Arranca entendiendo profundamente a la marca, escuchando a sus equipos, identificando tensiones, oportunidades y comprendiendo el momento exacto que están atravesando.

La etapa de inmersión y diagnóstico existe para eso: para poder construir estrategias que tengan sentido para esa realidad y no para una teoría de escritorio.

La publicidad y los nuevos negocios me encontraron después de recorrer muchos caminos operativos, comerciales y de project management. Y quizás justamente por eso sigo disfrutando tanto la posibilidad de desarmar un brief para encontrar el verdadero problema detrás del síntoma.

Porque antes de comunicar, primero hay que saber escuchar.

Y antes de pensar cualquier estrategia de crecimiento, hay que entender la historia que hace latir a esa marca.

En Ojo de Pez creemos que las mejores estrategias nacen de escuchar antes de comunicar. Si tu marca está buscando crecer, conversemos. 



 

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